Parque Hundido
Baja del ritmo de Insurgentes a un parque para caminar más despacio. El reloj floral sirve de referencia, pero no es la única razón para venir.
Hay buenos planes ahí afuera
Un nombre, un barrio, un estado de ánimo. Empieza por algo.
Baja del ritmo de Insurgentes a un parque para caminar más despacio. El reloj floral sirve de referencia, pero no es la única razón para venir.
Un parque de barrio permite hacer una pausa a la sombra entre la Roma y la Condesa.
Un parque ecológico propone otra forma de pasar el día al aire libre en Xochimilco.
Una pausa entre árboles en Hipódromo. Sus senderos convierten una salida por café en una tarde más larga al aire libre.
Los senderos, el agua y las bancas a la sombra invitan a hacer una pausa en Polanco.
Los caminos y espacios ajardinados ofrecen un destino al aire libre en Santa Fe.
Los caminos junto al lago invitan a recorrer Azcapotzalco con otro ritmo.
El cine puede ocupar una jornada de parque en la Cineteca Nacional Chapultepec.
Pan en Colima, una vuelta por el parque, una comida de mariscos y un bar o una pista para terminar. Elige cuántas paradas hacer.
Un amplio parque del noreste permite dedicar el día al aire libre fuera de los recorridos habituales del centro.
La presentación de Estampas nocturnas dedica una velada a Manuel M. Ponce.
Un gran museo, una caminata junto al lago y una mesa en la Roma. Un día con espacio entre sus tres planes principales.
Los Danzantes Mexico City: una dirección de cocina mexicana para organizar la próxima comida en Ciudad de México.
Una colección gratuita, una exención dominical y un taller de pago no son lo mismo. Planea sin confundir sus condiciones.
Árboles, senderos junto al lago y espacio para respirar entre museos. Elige una parte del bosque y baja el ritmo.
Francisco Ageo acompaña a la orquesta en dos conciertos gratuitos en Chapultepec.