Museu Picasso
Una visita entre los patios de Montcada. Reserva una franja y dedica más tiempo a las pinturas que a la cola.
La selección de Barcelona
El Museu Picasso, el Palau de la Música Catalana y la Ciutadella orientan el paseo; Bar del Pla y Bar Brutal permiten pensar la parada para comer.
Una visita entre los patios de Montcada. Reserva una franja y dedica más tiempo a las pinturas que a la cola.
Mira hacia arriba y vuelve a mirar. Una sala cuya arquitectura ya justifica la visita, incluso antes de que empiece la música.
Un poco de espacio entre planes. Busca un banco, mira la cascada monumental y deja que la tarde afloje el horario.
Una conversación más larga entre cena y vino. Deja atrás el museo y haz de Princesa el lugar donde se asienta la noche.
Una propuesta participativa de flamenco lleva el movimiento y la protesta a La Mercè.
Jazz-rap y neo-soul en la Ciutadella de noche, con entrada gratuita.
Quédate en Montcada también para comer. Una mesa para compartir platos y dejar que la conversación marque el ritmo.
Pon el arte antes de la cena un jueves de octubre. Reserva una franja gratuita y deja la noche abierta para las calles cercanas.
Productos de temporada, talleres, charlas y música ocupan el paseo dels Til·lers durante la Mercè. Acceso y consumiciones son conceptos distintos: platos y bebidas tienen sus propios precios.
Barcelona Jazz Orquestra revisita el vínculo de Louis Armstrong con la ciudad, junto al trompetista de Nueva Orleans Leroy Jones. Dani Alonso dirige este homenaje en el Palau de la Música.
Trompeta y voz se encuentran con la guitarra de siete cuerdas en un nuevo dúo del festival. Andrea Motis y Yamandu Costa comparten el Palau y sus distintas formas de hacer música.
Toma El Born como punto de partida y deja espacio para sus alrededores. El Museu Picasso da al paseo un foco artístico; el Palau de la Música Catalana, hacia Sant Pere, propone otra dirección cultural. Una pausa en el Parc de la Ciutadella cambia el ritmo sin sumar otra visita a un museo.
Bar del Pla y Bar Brutal son dos opciones para explorar la comida y el vino. Elige una mesa compatible con la visita cultural y confirma cada reserva por separado. Un concierto, una visita al edificio y una comida tienen horarios y condiciones diferentes. Las fichas enlazadas mantienen la información práctica junto a cada lugar, sin convertirla en un itinerario rígido.